El internet de las cosas (IoT) es una de las tendencias tecnológicas de las cuales más hemos escuchado y sin duda, una de las más “emocionantes”. Está transformando el día a día de los objetos que nos rodean en un ecosistema de información que enriquece nuestras vidas. Hoy en el mercado podemos encontrar cientos de aplicaciones tanto para hogares inteligentes como para el ámbito empresarial.

Esta es la primera de una serie de columnas enfocadas en el IoT y ahora es el turno de comentar sobre algunas de las aplicaciones enfocadas en Casas Inteligentes.

Wikipedia define el IoT como “un concepto que se refiere a la interconexión digital de objetos cotidianos con Internet”. Pero quiero ayudar a definir el IoT de forma más gráfica e invitarlos a ver un comercial argentino que vi hace unos años donde se hace una parodia sobre la casa del futuro https://www.youtube.com/watch?v=1UqM_e7B6W8. Claramente, este comercial se plantea desde el absurdo, pero aunque ustedes no lo crean muchas de las cosas que aquí nos presentan, hoy son realidad y están presentes en más de un hogar (como el mío, porque soy un Early Adopter).

Aplicaciones v/s Valor

Hoy podemos encontrar en el mercado infinidad de aplicaciones que usan Internet para conectar objetos. Como ejemplos les puedo contar sobre los que he probado e instalado en mi casa (que cada vez es más inteligente): el timbre, cámaras, riego, sensores de presencia, de temperatura, de movimiento, de consumo de energía, de apertura de puertas y ventanas, control de luminarias y de toma corriente, termostatos,  entre otros…. Ah! y me olvidaba de la balanza, con la cual me peso todos los días por la mañana y me avisa que estoy con sobrepeso!!!

Y ahora algunos se preguntarán… ¿genera valor todo esto o es sólo costo? Las respuestas son variadas, hay aplicaciones que son útiles, pero es difícil que tengan generación de valor por sí solas, como sería el caso de prender y apagar una luz desde Internet. Ahora, si este mismo ejemplo lo complementamos con un sensor de presencia podríamos estar haciendo ahorros de energía eléctrica al programar que si no hay nadie en una habitación la luz se apague de forma automática.

Les voy a contar sobre un caso personal donde he ahorrado utilizando el IoT en el consumo de agua. Hace un tiempo instale un “Riego Inteligente” que optimiza el consumo de agua utilizada para riego. Este dispositivo utiliza datos del pronóstico del tiempo, como lluvias, humedad ambiente, cantidad de sol que recibe el jardín y otros datos como el tipo de suelo y de vegetación para determinar de forma automática el tiempo de regado de cada zona. En definitiva, utiliza el agua justa y necesaria para mantener el jardín en perfectas condiciones y sin gastar agua de forma innecesaria y además de paso nos portamos bien con el medio ambiente.

En definitiva, las “casas inteligentes” impactan en tres aspectos: el buen uso de los recursos (ahorro de gas, agua, electricidad), la seguridad (detección de intrusos, gases, incendio) y el confort (básicamente domótica). Y en un futuro muy cercano esto ya no parecerá ciencia ficción y cada vez más usuarios se verán beneficiados con estas tecnologías.

Ahora el desafío es llevar los beneficios del IoT a procesos empresariales e identificar los espacios en donde esta tecnología sumaría un real valor en un nivel superior como es el ámbito industrial. Esto ya no es para principiantes y sin duda, hay espacios y una oportunidad para demostrar sus ventajas y generación de valor, esto es lo que espero abordar en una próxima columna.

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