Por Rodrigo López, Gerente de Salud y Gobierno de Grupo Seidor

Está claro que repensar a las organizaciones desde diferentes dimensiones y modelarla en función de los objetivos y estrategia es todo un desafío. Con seguridad los gestores de salud saben exactamente donde existen oportunidades de mejoras en su organización, pero la complejidad la encuentran en implantar los cambios necesarios que reviertan estas situaciones debido a incontables factores principalmente culturales instaurados en el ADN de las instituciones.

Reformular los procesos, responder a las exigencias de sus usuarios y a las necesidades de los gestores, junto con las adaptaciones que obliga un mercado agitado, sin duda es de primera necesidad. Conocer exactamente el costo de cada prestación, canasta, paquete de servicios, honorarios, insumos, uso de instalaciones debiera ser casi higiénico para los administradores de los centros de salud, sin embargo, no es la realidad que hoy vivimos en Chile. Por ejemplo, algo tan natural en cualquier industria como lo es la planificación de las compras y abastecimiento logístico de manera óptima con las necesidades de consumo y la ejecución presupuestaria es un lujo, por no decir un sueño en las instituciones de salud, sobre todo las públicas. Esto un ERP de clase mundial lo brinda inmediatamente desde el primer día de su operación generando ahorros concretos en procesos logísticos, de abastecimiento y comerciales de hasta el 30% en los presupuestos destinados a compras de insumos, medicamentos, asignación de pabellones y colocación de recursos.

Por otro lado, la trazabilidad de los medicamentos e insumos no aporta solamente el conocimiento y rastreo clínico de un producto desde que llega al centro hasta que es administrado al paciente para poder responder o analizar en caso de que haya algún problema ya sea sanitario o de práctica clínica; sino que además aporta muchísimo a nivel administrativo y comercial pudiendo planificar las compras de acuerdo al consumo promedio o estadístico, junto con la correcta imputación a las cuentas de los pacientes y aseguradoras de salud. Ambos casos optimizan el gasto adecuándolo al presupuesto y controlan los ingresos reduciendo pérdidas por gestión correcta de cobranza.

Es un hecho que las organizaciones que implementan un ERP de clase mundial logran mejoras en sus procesos, optimización de sus recursos y ahorros en sus operaciones. Asimismo, impulsa a que los directivos y gestores definan, mejoren y determinen cómo la visión de la organización se transforme en acciones concretas para cada área de negocio, siempre con el objetivo de entregar un servicio de excelencia y calidad para usuarios y clientes cada día más informados y exigentes.

Conociendo la demanda y con un software de gestión de negocios adecuado, los administradores pueden gestionar en perfecta armonía con su presupuesto, todas las actividades y acciones para que su centro de salud marche al ritmo de un reloj suizo en las operaciones. El arte de administrar ha sido materia de ensayo de los primeros economistas del modernismo y en la actualidad se ha tornado en un talento crítico que deben poseer los altos ejecutivos de las organizaciones de salud.