Activate, Scrum, Agile, entre otros, son nombres que resuenan en los diferentes clientes que van a desarrollar proyectos bajo metodologías ágiles y se preguntan: ¿mis equipos están preparados?

Claramente, esa es una buena pregunta cuando conocemos los desafíos que estas nuevas formas de trabajo exigen a los colaboradores.

¿Son diferentes las competencias exigidas que en un proyecto tradicional?, ¿es un cambio muy radical a la antigua forma de trabajo?, ¿veinte años de experiencia en proyectos TI puede no significar mucho a la hora de cuantificar habilidades para enfrentar este tipo de desafíos? La verdad es que todas las preguntas antes expuestas se responden con un sí debido a que los proyectos Ágiles requieren un mindset distinto, competencias distintas, una relación proveedor-cliente diferente, entre otros.

El manifiesto Ágil deja en evidencia principios complemente diferentes a los que sostienen las metodologías tradicionales.

Por ello individuos y grupos con diversas habilidades son requeridas:

  • Autoorganización
  • Proactividad
  • Disciplina
  • Productividad
  • Simplicidad
  • Innovación
  • Responsabilidad
  • Transparencia
  • Empatía
  • Confianza
  • Autocrítica
  • Reflexión
  • Aprendizaje continuo

 

En los proyectos Ágiles las premisas son completamente diferentes pues los nuevos desafíos no sólo implicarán un cambio de mirada, sino además competencias diferentes en nuestros equipos.