La correcta gestión del cambio en los proyectos empresariales.

Muchas son las preguntas que surgen en los clientes cuando se enfrentan a nuevos proyectos donde se les anticipa que la metodología de implementación es Agile ya sea Activate, Scrum, XP u otra.

Las interrogantes más recurrentes son si existen diferencias entre proyectos tradicionales y ágiles, cuáles son las diferencias y si se requiere de competencias distintas en mis equipos, por mencionar algunas. La realidad es que las diferencias no son mitos y desafían a las organizaciones a reinventarse.

Para sintetizar cuáles son las diferencias cobra mucha utilidad repasar el Manifiesto Ágil el cual engendra los pilares y el espíritu de estas nuevas formas de trabajo. El mismo se basa en cuatro premisas que claramente describen la diferencia entre uno y otro:

Individuos e Interacciones sobre Procesos y Herramientas: la base es el trabajo en equipo, la colaboración, la buena comunicación, el feedback. Alcance, gaps, prioridades y tiempo, todo se conversa y compromete y ello es herramienta suficiente por encima de gantts, extensas especificaciones o actas de cierre.

Software funcionando sobre Documentación Extensiva: es que la base de Agile es construir entregables de valor con premura, más que comprometer resultados ambiciosos. Entrega del Mínimo Producto Viable, testeos, gaps y manos a la obra para la mejora. Este ciclo invierte el levantamiento, análisis, planeación previa a la construcción de las metodologías tradicionales

Colaboración con el cliente sobre negociación contractual: cliente y proveedor pasan a formar parte de un solo equipo que mira hacia adelante y define en torno a lo mejor para el proyecto; resignando funcionalidades que no aportan valor, comprometiendo tiempos realistas, aceptando errores y aprendiendo de ellos.

Respuesta ante el cambio sobre seguir un plan: Ciclos breves que demuestran avances y exigen ajustes, son el timón de proa de los proyectos. El cumplir pequeñas metas y demostrar valor se sobrepone a pesadas Gantt difíciles de seguir.

Está claro que todo esto, no sólo implicará un cambio de mirada, sino que además competencias diferentes en nuestros equipos.