Para nadie es desconocido que actualmente la minería enfrenta grandes desafíos y para enfrentarlos debe existir una co- innovación entre cliente y proveedor, en donde el cliente aporta toda su experiencia en el rubro y el proveedor su alto conocimiento en tecnología.

Debemos considerar que las empresas pasan por un proceso de maduración en relación con la tecnología, donde en un comienzo poseen un ambiente muy heterogéneo de soluciones, para luego migrar a un estado de maduración y a una correcta integración de las herramientas e incorporación de nuevas tecnologías que entregan otras potencialidades, por ejemplo trabajo colaborativo en la nube y soluciones móviles. Hoy existe una gran oportunidad para que las compañías puedan descubrir el valor de esto último y aplicarlo, considerando que los presupuestos de inversión de la industria minera es uno de los más bajos con un 0,5% de sus ingresos.

Actualmente como proveedores estamos preparados para acompañar a los actores mineros en el cumplimiento de las más altas exigencias por ejemplo relacionadas con la sustentabilidad, seguridad de sus trabajadores, programas de salud, prevención de accidentes, reducción de riesgos y la responsabilidad con el medioambiente.

Lo anterior sin duda no es el único desafío,  ya que hoy la industria minera también debe asumir altos costos de producción, gatillados por la mayor cantidad de material que deben extraer con el fin  de obtener el mismo volumen de minerales que se alcanzaban cuando los yacimientos eran más jóvenes. Los altos costos de producción van de la mano de la volatilidad a la que generalmente están expuestos los commodities, donde las compañías no tienen ningún control sobre el precio.

Por otro lado, con el crecimiento que ha tenido la minería en Chile, el país no está lo suficientemente preparado para dotar con toda la fuerza de trabajo que requiere la industria, lo que acompañado a la rotación de empleados, genera una fuerte preocupación por contar con mano de obra calificada y lograr un desarrollo y retención del talento.

A este reto se suma el alza en el costo de los servicios, donde los proveedores también deben cumplir con altas exigencias en calidad, seguridad, etc., lo que sin duda encarece la más mínima prestación.

Como socios estratégicos y tecnológicos debemos comprender a cabalidad estos desafíos expuestos y poner a disposición las soluciones existentes para el sector minero y para cada uno de estos retos. Las compañías mineras no sólo están buscando tecnología tipo “software” para resolver sus problemas, sino que también están presentes temas como la automatización y robótica para hacer más eficientes sus procesos, siendo posible hoy abordar todos los retos mencionados.